Nuestra organización partició en Roma en el cierre del encuentro europeo: «To Of Us… Wil Do It Better And Fast«, en el que nuestra Delegación explicó los problemas y futuro de la liberalización el próximo año del AVE Español según la doctrina comunitaria.
Según la misma, partir de diciembre de 2020, cualquier empresa que disponga de la licencia de operadora ferroviaria y del certificado de seguridad, que otorga la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, y haya solicitado el uso de la infraestructura ferroviaria a Adif, podrá prestar servicios en competencia con Renfe.

El modelo que veremos en España (y en casi toda Europa) es algo más parecido a lo que vimos en el sector aéreo: la infraestructura sigue en manos públicas, pero es de libre acceso para cualquier operador que cumpla normativas de seguridad y pague los cánones de circulación para cubrir su coste. Las Lineas de Alta Velocidad españolas serán, por decirlo de algún modo, autopistas de peaje, y las estaciones garajes de pago que cualquier compañía ferroviaria puede utilizar.
La Agencia Ferroviaria Europea, AFE, se convertirá desde este 2019 en una “ventanilla única” para la autorización de nuevos vehículos y para la emisión de los certificados de seguridad, de manera que estos sean válidos en todos los estados miembros sin ningún tipo de nueva evaluación; así se conseguirá abaratar unos 500 millones de €uros al año y reducir un 20% el tiempo del proceso de homologación.Esta liberalización traerá grandes ventajas para el consumidor, que ya se aprecia en nuevas tarifas low cost en preparación por RENFE antes de la entrada en vigor de la liberalización total, pero exige a las empresas que quieran entrar en este mercado fuertes inversiones considerando que tenemos un trazado ferroviario limitado.
