Taller en Belgrado (Serbia) sobre la PARTICIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES EN LA TOMA DE DECISIONES EMPRESARIALES.

ASITECO, como representante de los empresarios españoles, participó junto a delegaciones de Serbia, Polonia, Malta, Eslovenia y Eslovaquia, en un importante encuentro celebrado en Belgrado el 22 y 23 de octubre sobre la necesitad y circunstancias en cada país de la participación de los empleados en la toma de decisiones dentro de las empresas, como una buena fórmula para el buen funcionamiento de las mismas y la evitación de conflictos. Cada uno de los asistentes aportaron en este taller de trabajo internacional sus experiencias y circunstancias, muy dispares entre sí, pero enriquecedoras y muy útiles como referencias para las líneas de futuro a seguir de los estados participantes menos evolucionados en este sentido.

Los representante de Eslovenia explicaron que su país aprovechó el operativo que en esta materia ya existía en la antigua Yugoeslavia, donde ya estaban instaurados los comités de empresa y eso ha facilitado la actual organización de los trabajadores. La legislación es amplia en esta materia, sin embargo encuentran dificultades a la hora de ponerla en práctica, aunque su marco legal regula los comités de empresa, los empresarios y trabajadores no se ponen de acuerdo, los trabajadores no participan en las grandes empresas y no disponen de representantes sindicales en empresas de menos de 50 trabajadores .
Eslovenia tiene una buena normativa legal, pero los trabajadores no la conocen, hace falta más dialogo social como base para implantar mejoras y un esfuerzo común entre empresarios y trabajadores para conseguir avances y establecer objetivos comunes.

En España, el estatuto de los trabajadores regula los comités de empresa, la negociación colectiva , la seguridad e higiene en el trabajo y el derecho a la huelga.
Sin embargo el 75% de los trabajadores se siente insatisfecho en su trabajo, y el pequeño empresario que es el que soporta el 60 % de la riqueza en España, en ocasiones no puede pagar el salario mínimo establecido en 900 euros. El envejecimiento de la población española está empezando a afectar al sostenimiento del sistema de pensiones. Los salarios han bajado tanto en la empresa pública como en la privada, los puestos de trabajo son más precarios, hay un gran número de contratos temporales y menos estabilidad en el puesto de trabajo.

En Polonia, los comités de empresa dificultan que funcione en la practica el dialogo social. El empresario prefiere no dialogar, ya que teme que se publiquen informaciones secretas por las altas multas económicas que esto les supone. Los representates sindicales corren con sus gastos y con los de su campaña electoral.

El trabajador eslovaco dentro de la empresa negocia unos beneficios que exceden la legislación laboral. Los líderes de los sindicatos tienen baja representación.
Las empresas a la hora de firmar los contratos exceden a la legislación del sector, los empresarios tienen que aceptar las condiciones pactadas en el convenio.
Los sindicatos tienen buenas relaciones con los políticos y no muestran un interés real por las mejoras sociales. El 80 % de las empresas son Pymes con poca productividad, los trabajadores piden complementos salariales, actividades de recreación, incentivos de transporte etc, y esto se financia desde el Estado, con lo cual hace que aumenten los gastos estatales. Las empresas cada vez contratan menos personal cualificado. En una empresa pueden existir diferentes sindicatos, puede crearse un sindicato con tan solo 3 trabajadores y además la ley permite que el representante sindical pueda o no trabajar en la empresa que representa.

Y Serbia ha perdido la mayoría de los derechos sociales que tenía cuando formaba parte de la antigua Yugoeslavia. Ahora en Serbia el gobierno está de parte de los empresarios y aun más cuando la empresa es de capital extranjero. En algunas empresas, durante la jornada laboral, no se le permite al trabajador ir al baño, por lo que tienen que llevar pañal. No existe negociación colectiva en el sector público ni en el privado. La participación de los trabajadores en la empresa está muy limitada, en ocasiones es el propio empresario el que elige al representante de los trabajadores. Y el Estado nombra a los miembros de los comités de empresa.
Serbia espera que estas condiciones laborales mejoren tras su ingreso en la Unión Europea.

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